Un escaparate cristalino para piezas históricas
La belleza de un metal acuñado reside en sus detalles más sutiles, los cuales demandan un material contenedor de máxima pureza óptica. Este polímero acrílico destaca por resistir las marcas de uso diario y por no distorsionar los reflejos naturales del relieve original.
La excelencia técnica en la conservación numismática se logra eliminando cualquier alteración visual o química sobre el metal.
Construcción duradera sin aditivos
A diferencia de los contenedores plásticos convencionales, estas cápsulas prescinden de plastificantes que amarillean con los años. El cierre de precisión impide la entrada de humedad ambiental y partículas de polvo en suspensión en salas de exposición o vitrinas domésticas.
Beneficios de la conservación avanzada
- Visualización completa del reverso y el anverso sin necesidad de manipular la pieza directamente con las manos.
- Prevención total de huellas dactilares y grasa dérmica sobre los cantos limpios.
- Estética homogénea que transforma un conjunto disperso en una galería ordenada.