Higiene garantizada frente al uso intensivo escolar
El gran reto de los baños en los colegios es el mantenimiento de la desinfección. Un divisor de inodoro montado en el suelo actúa como una barrera sanitaria indispensable. Evita de manera efectiva el contacto cruzado entre usuarios de urinarios contiguos, aislando las zonas críticas y mejorando notablemente el índice de salubridad general del espacio común del jardín de infancia.
Construcción robusta contra impactos recurrentes
Los juegos y carreras infantiles a veces se trasladan a los aseos. Por ello, esta partición de baño para jardín de infantes cuenta con una densidad material preparada para absorber golpes de mochilas o juguetes sin agrietarse ni perder su alineación vertical. El revestimiento externo resiste arañazos superficiales, manteniendo un aspecto óptimo a lo largo del curso escolar.
Parámetros de resistencia y materiales
| Ensayo | Resultado del componente |
|---|---|
| Resistencia al impacto | Alta absorción de energía cinética |
| Reacción al fuego | Retardante según normativa de interiores |
| Estabilidad del color | No amarillea con la luz interior |
| Grosor total | Adecuado para herrajes de acero inoxidable |
Instalación modular y adaptable
Ya sea para un solo urinario o para una batería continua de diez unidades, este sistema permite una colocación en serie perfecta. Las fijaciones al suelo absorben las pequeñas irregularidades del nivelado del pavimento, asegurando que todas las mamparas queden perfectamente alineadas y estables desde el primer día de uso escolar.