Adiós a las mochilas rotas a mitad del curso escolar
Pocas cosas son tan molestas como una costura descosida o una cremallera atascada justo antes de un examen. La mochila Safta soluciona de raíz esta falta de durabilidad empleando cierres de alta calidad y un tejido técnico de poliéster antidesgarro. Los estudiantes pueden abrir y cerrar sus mochilas miles de veces sin sufrir roturas ni pérdidas de carriles.
Su interior cuenta con un revestimiento liso y fácil de limpiar, ideal para eliminar manchas de bolígrafo o restos de comida con un simple paño húmedo. Las esquinas inferiores incorporan un tratamiento de protección contra los impactos mecánicos cotidianos, garantizando que la estructura se mantenga intacta desde septiembre hasta junio.
Resumen de ventajas
- Cremalleras de deslizamiento fluido que no se enganchan.
- Costuras dobles en los puntos de mayor tensión.