Estabilidad y precisión en entornos exigentes
Optimice sus lecturas térmicas con el sensor termopar tipo J. Su estructura con cabezal de anillo de 12mm de diámetro interno permite un atornillado directo sobre la superficie a monitorizar, garantizando que el sensor no se mueva y capte el calor de forma inmediata. Esto se traduce en un control de procesos mucho más riguroso y eficiente.
Ventajas destacadas del cable de detección
- Contacto óptimo: El terminal de anillo asegura una transferencia térmica directa sin pérdidas.
- Protección metálica: Su cable de 2 metros resiste el roce constante en entornos de trabajo activo.
- Fijación segura: Diámetro exterior de 18mm que distribuye la presión de ajuste adecuadamente.
Al implementar este sensor en su línea de producción, reduce drásticamente las paradas técnicas causadas por lecturas inestables de sensores convencionales, asegurando una monitorización continua y segura.