La respuesta definitiva al testigo de avería en el salpicadero
Si notas que tu coche consume más de lo normal, expulsa humo oscuro o muestra la luz de alerta de motor, el culpable suele ser un sensor de gases defectuoso. El modelo 89465-02390 soluciona esta avería de raíz, devolviendo la estabilidad al ralentí del automóvil.
Durabilidad comprobada en condiciones extremas
Fabricado con una carcasa de acero inoxidable soldada por láser, este sensor resiste las vibraciones constantes del motor y las altas temperaturas del colector de escape. Su sellado hermético evita la entrada de agua, barro o sal de la carretera durante los trayectos invernales.
Guía de instalación básica
- Localizar el sensor dañado en el tramo de escape.
- Desconectar el arnés eléctrico con el motor totalmente frío.
- Desenroscar la pieza antigua aplicando un lubricante penetrante si es necesario.
- Roscar el nuevo sensor aplicando el par de apriete recomendado.