Detección inmediata y aviso acústico personalizable
La principal ventaja de este timbre con sensor de movimiento es su capacidad para ofrecer alertas claras sin necesidad de cableado complicado. El sistema de detección por infrarrojos capta los pasos en el umbral de entrada de manera automatizada. Al recibir la señal a una distancia de hasta 98,4 pies, el altavoz emite un aviso con un volumen ajustable que alcanza los 80 dB, permitiendo oír la llegada de visitas desde cualquier habitación.
Diseño funcional y materiales de alta durabilidad
El cuerpo exterior del equipo está inyectado en ABS, un polímero termoplástico reconocido por su tenacidad y resistencia mecánica. Esta característica asegura que tanto el módulo exterior como el receptor mantengan sus propiedades intactas a lo largo del tiempo. Es una solución idónea para la supervisión de accesos, el cuidado de personas dependientes y la gestión de entradas comerciales.